
El auténtico zapato de piedra
Cuento realizado por Daniel y Celia (También ha
colaborado RAMAMAR)
Hace muchos años, en un país muy lejano,
vivía un rey que se llamaba Alberto y era muy bueno, muy bueno, que
salvaba a toda la ciudad.
Este rey tenía
muchas cosas, como por ejemplo muchas copas de oro, muchas monedas de
oro y billetes; también tenía un caballo que se llamaba Pony y que era
muy rápido y muy veloz y el rey le quería mucho. Además tenía muchas
clases de zapatos.
Resulta que un
día, Alberto se dejó abierta la puerta de la cuadra de los caballos y
entonces Pony se escapó por el campo y se fue muy lejos y nadie sabía
donde estaba. Solo se veían las huellas de por donde había pasado el
caballo Pony.
Entonces el rey
pensó que tenía que ir a buscarle y se puso los zapatos mas buenos que
tenía y se fue a buscar a Pony. Estuvo andando muchos días por el campo
y resulta que un día se metió en un sitio que tenia un charco con barro
y se le pusieron los zapatos de barro duro que luego se hizo piedra.
Entonces, como le
pesaban mucho los pies, el rey Alberto se quitó los zapatos y los tiró
muy lejos. Uno de estos zapatos llegó hasta Villajoyosa y allí un día
que estaban los abuelos paseando, resulta que encontraron un zapato de
piedra del rey Alberto.
Y colorín
colorado este cuento se ha acabado y colorín colorete por la chimenea
sale un cobete (sic).
DANIEL y CELIA
La Vila, uno de enero del 2002
El abuelo Rafael solo ha puesto
de su parte, además de proponer a los niños el título de un posible
cuento, el pasar al ordenador, (ordenando efectivamente), las cosas que
le iban dictando Daniel y Celia, (5 y medio y 5 años respectivamente)
y la foto del zapato de piedra, encontrado realmente en la orilla del
mar, junto a la desembocadura del río Amadorio de Villajoyosa. Lo del
“cobete” final es así, tal como ellos me lo contaron lo cuento yo.

Ilustraciones de los autores